Autor Tema: Como interpretar las etiquetas nutricionales si tengo diabetes  (Leído 210 veces)

elena

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¿CÓMO DEBO INTERPRETAR LAS ETIQUETAS NUTRICIONALES?
 

Si tienes diabetes es importante que leas y sepas interpretar las etiquetas nutricionales que aparecen en los productos alimentarios. Esta es una tarea fundamental e imprescindible para llevar una alimentación saludable en general y para un buen autocontrol de la diabetes, en particular.
 

Es importante que tengas en cuenta que los alimentos milagrosos no existen y, por lo tanto, el consumo sin control de alimentos “aptos para diabéticos” o “light” puede llegar a ser perjudicial si se malinterpretan las indicaciones del etiquetado.

Leer y entender la información nutricional te ayudará a comprender qué estás comiendo y cómo los ingredientes de un alimento pueden afectar a los valores de tu glucosa. Asimismo, revisar las etiquetas puede ser de gran utilidad a la hora de escoger los productos que mejor se adapten a tus necesidades y te ayudará a mantenerte dentro de la dieta, equilibrando el consumo diario de carbohidratos, proteínas y azúcares.

¿QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE QUE SE DEBE LEER Y POR QUÉ?

Los alimentos se clasifican por su principal nutriente (carbohidratos o hidratos de carbono - HC, proteína y grasa). Los productos alimentarios cuyo etiquetado hay que mirar con mayor atención son los que aumentan los niveles de glucosa en sangre, es decir, los que contienen carbohidratos. Los tres grupos de alimentos que constituyen la principal fuente de carbohidratos son:
• Frutas (todas las frutas frescas, sin incluir las frutas desecadas como pasas, higos, orejones)
• Farináceos o harinas (pan, tostadas, patatas, pasta, guisantes, habas, legumbres, arroz, castañas, harina, cereales del desayuno, etc.)
• Leche (incluye yogures y derivados lácteos)

El plan de alimentación de una persona con diabetes incluye comer un cierto número de raciones de hidratos de carbono en el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena pero nunca se debe consumir de una sola vez todas las raciones del día. Por este motivo es importante que sepas interpretar cuántas raciones de HC contienen los productos alimenticios que van etiquetados, para poder decidir qué cantidad de ellos puedes consumir en cada momento.

Dicho esto, es importante que sepas que los azúcares o carbohidratos que contienen muchos alimentos pueden ser de distintas clases; el azúcar de mesa (sacarosa) es un tipo de carbohidrato, pero también existen los almidones en la bollería, la fructosa en las frutas, etc. Estos carbohidratos (normalmente llamados azúcares) son los que afectan el nivel de glucosa en sangre.

Otros alimentos como las verduras, las carnes, los pescados, los quesos y huevos, o las grasas como aceite, mantequilla, margarina, aceitunas, frutos secos, etc. aportan poca o ninguna cantidad de carbohidratos y no aumentan significativamente los niveles de glucosa en sangre, aunque también existen limitaciones en la cantidadd a consumir.

La información que puedes obtener leyendo el envase de los alimentos es:
• El nombre del producto.
• Una lista de ingredientes (que se presentan por orden de importancia, el de más peso es el primero que aparece).
• La fecha de caducidad.
• Información nutricional. En ella se indica en general: el tamaño total del producto y el de cada porción, el número de porciones, las calorías que aporta, la cantidad y el tipo de carbohidratos y grasas que contiene, así como la cantidad de proteínas, sodio, fibra y otros nutrientes.
• Información adicional sobre las características del producto en forma de eslogan publicitario. Además, en algunos alimentos se pueden encontrar leyendas del tipo “Apto para diabéticos”, “Alimentos de régimen”, “Light”, entre otros; es importante saber interpretar qué significa cada una de estas expresiones para evitar confundir conceptos y poner en riesgo tu salud.

Al leer las etiquetas de los alimentos, conviene que observes el total de los carbohidratos contenidos en la porción que vayas a comer, para tratar de equilibrar la cantidad consumida con tus niveles de glucemia.

Una ración de carbohidratos (o unidad de intercambio) se ha definido como la cantidad de alimento que contiene el equivalente a 10 gramos de carbohidratos.

¿CUÁNTAS RACIONES DE CARBOHIDRATOS CORRESPONDEN UNA PORCIÓN DE UN ALIMENTO?

 ¿Cuántas porciones hay en este paquete?
 ¿De qué tamaño es cada porción?
 ¿Cuántos gramos de carbohidratos contiene este alimento?

Para averiguar qué cantidad de un producto que vayas a tomar equivale a una ración de hidratos de carbono (normalmente viene expresada en gramos de carbohidratos o hidratos de carbono por 100gr. de producto) basta con dividir 1.000 por la cantidad de hidratos de carbono especificada en la etiqueta y obtendrás la cantidad de producto que equivale a una ración. Por ejemplo:

Cantidad por 100 g Hidratos de carbono…. 5 g

 Si empleas la fórmula explicada anteriormente: 1000:5 = 200 g

 De esta manera, 200 g corresponderán a 1 ración de hidratos de carbono.



Un ejemplo de etiqueta: Vamos a analizar 2 rebanadas de pan de molde


Cada envase tiene una determinada cantidad de alimento y un número de porciones.
 Ejemplo: 1 paquete de pan de molde. Peso total neto 400g. Contiene 18 rebanadas.
 La información nutricional suele venir calculada para 100 gramos de alimento, o bien para cada unidad o porción. (Ver cuadro información nutricional).

• Busca la cantidad total de carbohidratos

• Calcula los gramos de carbohidratos contenidos en la cantidad de pan que te vas a comer (en ocasiones ya viene calculado por rebanadas). Gramos de carbohidratos en 100 gramos de pan = 51,3g Gramos de carbohidratos en 1 rebanada = 11,2g

• Realiza la cuenta de carbohidratos por raciones o intercambios dividiendo los 11,2 g entre 10 = 1,1 = 1 ración de carbohidratos

Es decir, 1 rebanada de pan es igual a 1 ración o unidad de intercambio, y 2 rebanadas son 2 raciones.
 



INFORMACIÓN NUTRICIONAL

Tamaño de unidad  1 rebanada  22g   
Unidades por paquete  18   
Cantidad   Por 100g de producto  Por rebanada 
Contenido energético  (kJ) kcal  (1077) 257  (237) 56.6 
Grasa Total  g  2.8  0.6 
Sodio  mg  603.8  132.8 
Hidratos de Carbono  g  51.3  11.2 
Proteínas  g  7.6  1.6 

ALGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA

1.- Tamaño de la porción.

Frecuentemente, vemos el contenido de las calorías por ración de un producto sin percatarnos de que probablemente éste contiene más de una ración. De este modo, es posible que se duplique o triplique el consumo de calorías. Para evitarlo, presta especial atención a la cantidad de raciones que trae un producto. Un ejemplo de información engañosa podría ser una bolsa de patatas fritas comerciales. Su contenido total puede ser de 45 gramos. Sin embargo, el tamaño de la porción que indica la etiqueta es de 100 gramos y por ración de 25 o 30 gramos. La persona no se va a comer de la bolsa los 30 gramos, se va a comer los 45, y pensará que se va a comer lo que dice la etiqueta, pero en realidad está comiendo más.


2.- Cantidad por porción.

Cada alimento contiene calorías, grasas, sodio, vitaminas, minerales, fibra, colesterol, azúcar, etc. Es importante identificar sustancias dañinas para la salud, tales como la grasa trans, la grasa saturada y el colesterol en la información nutricional de las etiquetas. Demasiado de cualquiera de esas sustancias puede hacerte subir de peso, aumentar el riesgo de enfermedades coronarias y otras complicaciones.


3.- Calorías totales.

Es importante que, además de fijarte en las calorías totales y la cantidad de azúcar, prestes atención al contenido de grasas, sal y fibra, ya que hay mayor predisposición para que la tensión, el colesterol y los triglicéridos se eleven.

 1 g de hidratos de carbono aporta 4 kcal 1 g de proteínas aporta 4 kcal

 1 g de lípidos aporta 9 calorías

 10 g de aspartamo (edulcorante) equivalen a 100g de azúcar

 1 Kcal= 1.000 calorías


4.- El hecho de que un alimento no contenga azúcar no significa que no contiene carbohidratos.

Compara el contenido total de carbohidratos de un alimento sin azúcar con el del producto estándar. Si la diferencia en el contenido de carbohidratos entre ambos alimentos es grande, probablemente prefieras comprar el alimento sin azúcar. Si la diferencia en los gramos de carbohidratos totales entre ambos alimentos es pequeña, elije el que prefieras de acuerdo con el precio y el sabor.


5.- Los alimentos “sin azúcar añadido”.

Estos alimentos no reciben agregados de azúcar de ningún tipo durante el procesamiento o el envasado y no contienen ingredientes con alto contenido de azúcar. Pero recuerda que, aun así, pueden tener un alto contenido de carbohidratos; por lo tanto, hay que fijarse en la etiqueta.


6.- Alto en fibra

Para que el producto en realidad sea alto en fibra debe por lo menos tener más de 5 gramos por porción. Por lo tanto, cuanta más fibra contiene un alimento también contiene más grasas que suelen añadirse para que sean más sabrosas al paladar; así que al final puede que el alimento resulte tener más calorías que el original.


7.- Los alimentos “Apto para diabéticos”

Cuidado porque ésta puede ser una denominación engañosa, o al menos inexacta, ya que las personas con diabetes pueden comer de todo, obviamente tomando las precauciones necesarias según cada caso. No es necesario que consumas productos especiales, este tipo de alimentos con frecuencia son más costosos y, lo que es más importante, pueden perjudicar la salud al creer que se pueden consumir sin límite de cantidad.


8.- Los alimentos de régimen o “Light”

La leyenda “Producto dietético” o “Light” significa que la composición original de los nutrientes contenidos en los alimentos ha sido modificada de alguna manera.
 
Partiendo de esta base, debes analizar bien las etiquetas de los envases para que puedas elegir los alimentos más favorables. La modificación de nutrientes gira entorno a lo siguiente:

Valor energético, indica una reducción de calorías. Puede ser:
• Sin calorías = aporta menos de 5 calorías por porción
• Bajo en calorías = 40 calorías o menos por porción
• Reducido en calorías = 25% menos de calorías por porción

Composición de hidratos de carbono. En este caso, el alimento puede ser:
• Sin azúcar añadido, o
• Reducido en azúcar = tiene un cierto % menos de azúcar que el alimento de referencia

Composición lipídica, es decir de grasas; donde la reducción debe ser, como mínimo, del 30% en relación al contenido graso del alimento original. Puede ser:
• Sin grasas = con menos de 0.5 gramos por porción
• Bajo en grasas = con 3 gramos o menos por porción
• Reducido en grasas = con un 25% o menos de grasas por porción

Alimentos bajos en colesterol, o 0% colesterol. Puede ser:
• Sin colesterol = con 2 mg. o menos por porción
• Bajo en colesterol = 20 mg. o menos por porción
• Reducido en colesterol = con un 25% o menos por porción

Alimentos con contenido en fibra modificado. Puede ser:
• Con alto contenido en fibra = más de 5 gramos por porción
• Con fibra añadida = como mínimo 2.5 gramos por porción

http://www.diabeteca.es/interpretar-etiquetas-nutricionales-de-los-alimentos
« Última modificación: Agosto 22, 2016, 12:09:45 pm por Velia-Montse Parrales »
Diabetes tipo 1 desde el 2000. Usuaria de bomba de insulina desde 2005. Ultima hemo 6,4